En un contexto adverso y lejos de Avellaneda, Racing decidió dar un paso más allá de lo habitual y protagonizó un gesto poco frecuente en el fútbol sudamericano. En la previa de su debut en la Copa Sudamericana frente a Independiente Petrolero, el club se hizo cargo de garantizar el acceso de sus hinchas al estadio.
El problema surgió en Sucre, donde muchos socios que viajaron para acompañar al equipo se encontraron con una situación inesperada: no había venta anticipada ni canales online para adquirir entradas. Con el correr de las horas, la incertidumbre creció y dejó a varios fanáticos sin certezas sobre cómo ingresar al partido.
Frente a ese escenario, la dirigencia de Racing decidió intervenir. El club adquirió las localidades y resolvió entregarlas de manera gratuita a los socios presentes en la ciudad boliviana. Una medida excepcional que fue comunicada oficialmente, destacando las dificultades logísticas que presentaba la sede del encuentro.
Para acceder a las entradas, los hinchas debieron acercarse de forma presencial al Hotel Monasterio, ubicado en el centro de Sucre, dentro de un horario previamente establecido. Allí, personal del club organizó la entrega para garantizar que todos los socios pudieran estar en el estadio.
"En virtud de la imposibilidad de comprar entradas de manera anticipada y online para el encuentro de mañana, y que hay gente que ya se encuentra en la ciudad de Sucre sin indicaciones exactas acerca de dónde y cómo adquirirlas, Racing Club decidió, en esta ocasión y de manera excepcional, hacerse cargo de esta situación compleja y adquirir las entradas para entregarlas a los socios que hayan viajado hasta la ciudad", informó el club en sus redes sociales.
El gesto se da en un momento particular para Racing. El equipo viene de una dura derrota en el clásico de Avellaneda frente a Independiente y afronta ahora un compromiso internacional exigente, no solo por el rival, sino también por las condiciones geográficas: el partido se disputará a más de 2.800 metros de altura.
En ese contexto, el respaldo de los hinchas adquiere un valor especial. Y la respuesta del club, lejos de limitarse a lo deportivo, buscó fortalecer ese vínculo en una situación compleja.
Así, Racing no solo se juega puntos en su estreno en la Sudamericana, sino que también dejó una señal clara hacia afuera: en medio de las dificultades, eligió estar cerca de su gente.